Un CV te dice lo que alguien declara. El trabajo muestra lo que sabe hacer.
El CV no está mal — solo es un resumen autodeclarado. Los proyectos reales junto con las competencias extraídas por la AI hacen que la selección sea más predictiva, más justa y más conforme. Ese es nuestro punto de partida.
No es otra plataforma de empleo más.
Los límites del CV
No es culpa de quien lo escribe — es un límite de la propia herramienta.
Autodeclarado
Un CV es una declaración. Nada de su contenido se verifica frente al trabajo real.
Poca señal
Una página de viñetas no muestra cómo razona o construye una persona.
Un riesgo de cumplimiento
El historial salarial y la inferencia de datos protegidos son justo lo que las nuevas normas excluyen.
Del trabajo real a la prueba
Proyectos reales
Los estudiantes suben el trabajo real — tesis, código, diseño, informes.
La AI extrae las competencias
Nuestra AI lee cada artefacto y extrae las competencias, con la fuente adjunta.
Aval opcional
El profesor que supervisó el proyecto puede añadir una breve confirmación. Opcional, un plus añadido.
¿Quieres el detalle técnico? Cómo funciona la extracción de competencias →
Más predictivo, más justo, documentado
Más predictivo
Lo que una persona ha construido predice el desempeño mejor que lo que ha enumerado.
Más justo
Seleccionar por competencias demostradas reduce el peso del pedigrí y de los atributos protegidos.
Documentado
Cada competencia se remonta a un artefacto — defendible y transparente.
Es también hacia donde empujan las nuevas normas. Transparencia salarial y selección por competencias →
Una misma idea, tres ventajas
Estudiantes
Tus proyectos son tu prueba — se acabó la ansiedad del CV.
Reclutadores
Confía en lo que ves, no en lo que se declara.
Socios académicos
El trabajo real de tus estudiantes se convierte en evidencia verificada.
Mira el trabajo, no solo el CV
Abre un Decision Pack y mira las competencias extraídas de proyectos reales, con la fuente detrás de cada afirmación.